Maras Moray

Maras Moray

Son las 11 de la mañana y llegamos a Maras Moray, a una hora de auto de Cusco. Desde el mirador pareciera que estamos ante un anfiteatro o una pista de aterrizaje de platos voladores. A medida que descendemos, el frío y seco clima andino va templándose y volviéndose un poco más húmedo, como si estuviéramos en la costa. El abrigo nos molesta. Cuando llegamos a la parte inferior, luego de una bajada de 15 minutos, el calor del Sol es sofocante y la humedad se respira. Parece la selva. El guía nota nuestro fastidio con el calor y sonríe. Con el abrigo en mi mano izquierda y señalando al Sol con mi mano derecha, mi agudeza porteña aventura “Se nota que nos acercamos al mediodía”. El guía vuelve a sonreir y nos invita a subir. Luego de 25 minutos de ascenso llegamos nuevamente al mirador. El guía nos cuenta que esa diferencia térmica era utilizada por el pueblo del Tahuantisuyo como vivero para adaptar sus cultivos a distintas condiciones climáticas. La papa, el maíz y frutas de la selva eran traídas de sus lugares de origen y domesticadas para las distintas regiones. El frío y seco clima andino ha vuelto. El sol, en su zenith, brilla como nunca.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s